Me levanté por la mañana. Ya era domingo. "Mierda" Pensé para mis adentros.
Hice la cama y fuí a la cocina, a desayunar. Mis padres ya estaban levantados y estaban algo ocupados. Mientras me calentaba mt taza de chocolate caliente en el microondas, escuché que mis padres comentaban algo de una comida. ¡Se me había olvidado! Como Lucas era uno de mis mejores amigos desde la infancia, sus padres y los míos eran muy amigos, y hoy les habían invitado a comer.
-Papa, Mama... ¿Al final vienen a comer?- contesté mientras sacaba la taza del microondas.
-Sí cariño, vendrán sobre las dos, cuando Antonio plege de trabajar- contestó mi padre.
Miré el reloj. ¡Eran las doce menos veinte!
-Voy a arreglar la habitación y a ducharme, ¿vale?- les dije a mis padres.
-Nosotros ahora saldremos a comprar un par de cosas que nos faltan, cuidarás de Alex, ¿verdad?
-Sii...- y como no, la tonta de Nora tenía que cuidar a su hermano mocoso dos años menor.
Acabé de arreglar la habitación y me metí en la ducha.
Me puse una camiseta (mi favorita, una de Bob Esponja) y unos tejanos sencillos.
La comida fué divertida. Había mucha confianza entre todos, y nos lo pasamos muy bién.
Al acabar, Lucas y yo fuimos a mi habitación a ver una pelicula en el ordenador. Nos acomodamos en mi cama, con un par de cojínes, y empezamos a verla. Al rato me dí cuenta de que me estaba mirando. Le miré y le sonreí, todo y que estabamos a oscuras, podía ver sus increíbles ojos. Y el debió ver mi sonrisa, porqué me la devolbió.
-Me gustas mucho- Me susurró en la oreja.
-Tu a mi también- Pude decir, muerta de la emoción.
Se acercó lentamente. Estábamos tumbados en mi cama, boca abajo. Cada vez estábamos más juntos y lentamente me atrebí a acercar nuestros labios, que finalmente se tocaron.
-¿Quieres salír conmigo?- Me dijo separandose lentamente de mí.
-Me encantaría.- Le dije, y le volví a besar.
*-* Me encanta, dios, me he emocionado y todo ^^
ResponderEliminarhahaha en serio?
ResponderEliminarHaber que pasa con Carlos... ;P