miércoles, 6 de abril de 2011

Sábado 2

La fiesta fue increible. Llegé tan cansada que no me dió tiempo a escribir, y al día siguiente tenía competición.
Fue... Inolvidable... la pena, faltava Irune...
Poco a poco (muy poco a poco) iba superando la falta de una de las personas más importantes de mi vida.
Bueno... explicaré la fiesta...
Lucas me pasó a buscar, és estaba increíble; iba con su polo blanco, unos tejanos desgastados claritos y unas convers all star, algo muy normalito, pero a él le sentaba fenomenal. Yo llevaba un vestido corto y blanco, por las rodillas con unos tacones monos y comodísimos. 
Ya no era la típica fiesta de niños de 10 años, con chucerías, bocatas y piñata... Era una FIESTA de verdad.
Cuando llegamos, ya había mucha gente. 
La fiesta trataba sobre el blanco. Tenías que ir vestido de blanco, o como mínimo de colores claritos.
Empezamos a bailar "more" de Usher. Y así toda la noche. me sirvieron un mojito. Había bebido alguna vez, en verano, algun sorbito, pero no uno entero. Iba contenta. Me reía por todo, y por unos momentos, me sentía flotando. Lógicamente, flotaba. Lucas me sostenía entre sus brazos; era muy romàntico. Me llevaba en sus brazos, como a una princesa, y me besó en la frente. Cuando me di cuenta estabamos delante de mi casa. que dulce era Lucas...
Me dejó en el suelo, y me abrazó. Me besó muy fuerte, y me dijo que nunca me dejaría.
Estamos a miércoles, y aún llebo el subidon; del mojito y de sus increibles besos.

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